30 julio 2009

Colombia y Venezuela lo que pudo haber sido y nunca fue: Una referencia del buen desarrollo y de la grandeza Iberoamericana

Pocos vecinos en el mundo han tenido la oportunidad de estos dos pobres países, hoy. Juntos contienen unos de los más bellos parajes tropicales, una de las mayores masas demográficas de lengua española, un cúmulo de culturas compartidas, un mismo origen, una dotación envidiable de toda variedad de recursos naturales. Coloquialmente hablando, pareciera que al momento de la creación, Dios en medio de su agotadora jornada, para lograr hacer más justa la repartición celestial, nos envió a nosotros colombianos y venezolanos, para compensar el error de habernos colocado casi a las puertas del Edén.

Fuente: cuadro resumen elaborado a partir de datos proporcionados por el Centro de Estudios Latinoamericanos (CESLA), http://www.cesla.com/.

Paradojas y contradicciones, en Colombia las FARC con toda su carga de violencia, el día 24 de Julio del 2009, ante los acontecimientos de Honduras ha llamado al respeto de la constitucionalidad y a la paz que en su país arrastra por el suelo. En Venezuela, donde expresar cualquier inocente comentario que no sea de apoyo al Gobierno, es motivo para el vilipendio, para el insulto, hasta para recibir acusaciones de “vende patria”, ese mismo Gobierno hace llamados al pueblo de Honduras para que haga en su suelo, lo que aquí condena y le niega a los suyos. Al menos los colombianos demuestran su orgullo por García Márquez, cuando en Venezuela muchos no saben ni siquiera quien fue Don Andrés Bello.

De un lado lo que es la historia, pues el centro del mundo prácticamente ya no constituye el Atlántico, se ha desplazado al Pacífico: el futuro. Al igual que el Canadá, EEUU, Centroamérica, Colombia-Venezuela mostrarían juntas, historia y futuro, costas hacia al Atlántico y al Pacífico de equivalente extensión y con una posición privilegiada hacia el sur. Dos países con una frontera muy viva e interrelacionada por vínculos de sangre, no los de la guerra sino de gente que de lado y lado tiene lazos de consanguinidad. La gente de ese extensa frontera comparte lazos culturales más profundos que los de cada quien hacia su propio país. El Pacífico es, desde ya, el centro de gravedad mundial sobre el cual se asientan las regiones de mayor dinamismo cultural, tecnológico, económico y político: la costa oriental de China, Japón, la costa occidental de EEUU y la costa occidental de Canadá, El Pacífico nos espera. Allí se encuentra nuestro destino, en el cómo insertarse en esa conurbación que se creará más allá de los nacionalismos y soberanías.

En términos prospectivos, en el corto y mediano plazo, la dotación de energía fósil otorga ventaja a Venezuela, en el mediano y largo plazo, con un mundo volcado al Pacífico, la ventaja es de Colombia. En un mundo diferente y mejor, aquí y ahora y de ahora a siempre, colombianos y venezolanos podrían estar a las puertas de una verdadera gran nación, si lo económico se preciara tanto como lo político. Si estos países no fuesen la vitrina donde se enfrentan dos modelos políticos, con uno excluyente como el llamado “Socialismo del Siglo XXI”, los sueños de un mundo mejor para esos pueblos estarían en el camino de la felicidad. La fortaleza de Venezuela: la energía fósil, tiene su lado débil: más de 44 % de su PIB, proviene del petróleo y servicios.

Para tener una idea más en detalle de estos países, nuevamente recurrimos a los datos proporcionados por el Centro de Estudios Latinoamericanos (http://www.cesla.com/).
Fuente: Centro de Estudios Latinoamericanos (CESLA). http://www.cesla.com/

Podemos ratificar la hipótesis de la inestabilidad que introduce en una economía, estar sujeta a la dinámica de un producto como el petróleo. Durante más de un siglo de disfrute de la ventaja de tener una dotación privilegiada de una mercancía estratégica, Venezuela no ha logrado “sembrar” el excedente dentro de sus propias fronteras. La riqueza que debería retornar el negocio petrolero, transitoriamente entra bajo forma de poder de compra externa, que brevemente pasa por el país para regresar al resto del mundo, no se ha quedado en Venezuela. Como ave migratoria, los proventos del petróleo pasan una breve estación en nuestro país, y larga estación en el resto del mundo, donde se reproduce.

Fuente: Banco Central de Venezuela. http://www.bcv.org.ve//
Banco de la República. http://www.banrep.gov.co/

El crecimiento del PIB en ambos países, valida la hipótesis de la mayor volatilidad de la economía venezolana, y también, el vínculo entre ambas economías, estos vecinos tienen condiciones estructurales de complementariedad, aún cuando no ha sido política de Estado, en las dos naciones, el potenciar las ventajas competitivas derivadas de una coordinación de sus políticas económicas. En algún momento, el peso de la historia descargará su veredicto sobre todos esos líderes, que conduciendo a sus países en nombre del pueblo, no supieron responder a la altura del encargo que les obligaba.

A pesar de la colosal ventaja que otorga a un país el tener una abundante dotación de factores, y entre ellos, de petróleo que es la base de la energía que sostiene la civilización actual, Colombia ha venido emparejando la cuenta. La brecha entre Colombia y Venezuela, de la productividad por habitante, en términos de generación de reservas internacionales, ha venido disminuyendo, a pesar de los ininterrumpidos 10 años de bonanza petrolera que ha disfrutado Venezuela. Para los años sesenta esa diferencia era de 95%, hoy en día se ha reducido a 49%.
Fuente: cálculos propios.

Generar un dólar de reservas internacionales netas por habitante, representaba para el año 1960, un 95 % más de esfuerzo para un colombiano en relación con un venezolano, la diferencia es aún grande: 49%, pero se ha reducido a la mitad.
Fuente: cálculos propios

El peso que ha tomado la economía petrolera en Venezuela es de tal magnitud que en los últimos diez años, el saldo de la balanza comercial, entre ambas naciones, se ha hecho tremendamente deficitario en contra de Venezuela. El desequilibrio no es deseable para ambas naciones, por un lado introduce una situación de dependencia agroalimentaria y fabril de aprovisionamiento para Venezuela, y por otra parte, coloca a Colombia, en una situación de volatilidad inducida de la economía venezolana, al constituir ese comercio más del 20 % de las exportaciones colombianas. Es por ello que consideramos una obligación moral, de los líderes de ambas naciones, el crear condiciones institucionales de largo plazo que subordinen los intereses políticos al bienestar de sus pueblos, asegurando estabilidad económica de largo plazo.

El peligro más allá de la diatriba política binacional, es económico, hay que encauzar, armonizar y coordinar la política económica de ambos países, el daño colateral económico y social a los pueblos , es mayor que cualquier otro beneficio ideológico o político circunstancial que tengan los que conducen cada país, más allá de sus supuestas buenas intenciones. El comercio puede caer estructuralmente, no tanto por razones políticas, sino por falta de acuerdos, una morosidad como la mostrada en el cuadro siguiente es mayor amenaza que cualquier otra.
Fuente: http://www.andigraf.com.co/noticias_boletines/home/vip/VENEZUELA_APOYO_A_COLOMBIA_MAYO_20.ppt

El comercio binacional, seguirá siendo importante, difícilmente una complementariedad económica, social, cultural y tecnológica pueda ser desplazada por cualquier otra relación, sea con el Caribe, Ecuador, Argentina o Brasil, quienes se suponen podrían llenar el vacío comercial de comercio entre Venezuela y Colombia. Hoy los países que se disputan la supremacía en el destino mundial inobjetablemente son China y EEUU, sin embargo, con modelos políticos, historia y cultura bien diferentes, están coordinando sus estrategias. Usted jamás verá una guerra de improperios entre Obama y Hu Jintao, esto sólo es propio del atraso cultural y cívico del liderazgo político latinoamericano, que monta sus shows para perpetuarse en el poder apostando a la ignorancia de sus pueblos.

Francisco J Contreras M

13 julio 2009

REPORTE SOBRE LA INFLACIÓN DEL MES DE JUNIO 2009 DE VENEZUELA

Según información aparecida esta semana en el sitio internet del Banco Central de Venezuela [1], la inflación correspondiente al mes de junio alcanzó 1,8%. Por sexto mes consecutivo la inflación se ubica en un nivel por debajo de lo esperado por los expertos y por encima de lo anticipado por el Gobierno. Para que la meta del Gobierno (20%) se alcance, la inflación mensual debería ubicarse en lo sucesivo en 1,33%, para que ocurra lo esperado por los expertos (más de 32,55 % en promedio) la inflación mensual debería sobrepasar el 2,74% en los meses sucesivos del año en curso. Debemos tener en cuenta que el Gobierno ajustó la meta esperada de la inflación en 5 puntos, desde 15 % a 20%, es de recordar que hasta el presente, durante los últimos 60 años los Gobiernos venezolanos jamás han alcanzado las metas propuestas.


Por primera vez, durante los últimos siete meses, los expertos comienzan a plantear la naturaleza recesiva de la coyuntura actual en Venezuela. Así, José Guerra opina sobre el bajo nivel de precios en comparación con lo observado que: "La otra explicación sería la fuerte contracción de la demanda que está viviendo el país, que implica que la gente está comprando menos" [2] . Efectivamente, el que gente está comprando menos es una verdad en sí misma. Con sus variaciones, la inflación tiende a ser menor en el tiempo, es lo que se observa al comparar la serie del año 2007-08 con la serie 2008.09. La polarización política impide que el buen juicio sobre los acontecimientos se imponga a la hora de evaluar el entorno, muy nocivo pues, una buena estrategia es la que se funda sobre el enunciado de cursos de acción posibles, y no sobre el deseo de que las cosas vayan mal, bajo la creencia de que eso perjudica al Gobierno, todo lo contrario le favorece, vivir anunciando catástrofes que nunca se materializan, se traduce a posteriori en una pérdida de crédito para el experto y en votos para el Gobierno.


En lo que va de año, sigue siendo nuestro país el de peor desempeño en términos de estabilización dentro de América Latina, lo más próximo de nuestro caso es Argentina. En ambos países la dotación ventajosa de recursos naturales, permite a sus gobiernos sustraerse de la necesidad de acometer políticas económicas de regulación a través del mercado, pero la contraparte de ese comportamiento es la inestabilidad de los precios internos. Alternativamente, pudiéramos asumir que en esas naciones sus ciudadanos relevan a los gobernantes de la responsabilidad social de mantener la estabilidad y el crecimiento económico, de otra manera el costo político lo impediría, y perderían elecciones, excepción esta semana cuando el Gobierno de la Sra. Cristina Fernández, sufrió una derrota electoral que le obligó a realizar cambios en su gabinete. En Venezuela y Argentina la fortaleza fiscal de sus Gobiernos no requiere de un sector privado productivo eficiente que les proporcione financiamiento.


Las reservas internacionales, en términos reales, a pesar de la disminución del precio del petróleo, no se han reducido de manera sustancial. El Gobierno ha sido efectivo en el manejo de las reservas internacionales lo que ratifica la ortodoxia: si tus ingresos caen reduce el gasto, si el valor de lo exportado baja, procura una baja equivalente en las importaciones, así ha ocurrido. Esta si es una excepción en Venezuela, este ha sido el único Gobierno, durante los últimos 60 años, que ha podido mantener bajo control el mercado cambiario. Se confirma la regla: sólo gobiernos fuertes pueden ejecutar políticas ortodoxas de contención cambiaria. No se puede esperar un cambio en la política económica de Venezuela, los hechos ratifican el carácter ortodoxo y fondomonetarista de la política de ajuste económico, el actual Gobierno ha logrado una reducción de Gasto Público que nunca pudieron acometer los Gobiernos de la llamada cuarta república. Es la ventaja de los Gobiernos sin contrapesos de poder, no están sometidos a la protesta social, a la presión de los medios, a la desaprobación de los otros poderes públicos, definitivamente se tienen las ventajas de Gobiernos autoritarios. Fue la ventaja que en el pasado los Gobiernos, como el de Taiwan (los años de la guerra fría), Corea del Sur (sometida permanentemente a amenazas de Corea del Norte), Chile de Pinochet, disfrutaron y que les permitió fuertes reducciones en el gasto público real sin consecuencias políticas.

Si se mantiene el estado actual de política económica, sin desbocamiento del gasto público, estadísticamente las predicciones para lo que resta del año son las siguientes:


Cómo sobrevive un aparato productivo a la caída de la demanda cuando tiene una gran proporción de gastos fijos y donde la capacidad instalada a penas se utiliza en no más de 50%, ese es el dilema, y es la alerta que se dispara: podríamos estar a las puertas de una severa recesión y a un desmantelamiento industrial. Ya se nota un fenómeno propio de situaciones de fuerte recesión, el desborde de las capacidades de almacenamiento de productos donde hay retornables, por ejemplo, botellas y gaveras, el ciclo genera acumulación de inventarios de productos finales y la resaca del regreso de retornables sin reutilización, una acumulación adicional.

Una de las consecuencias de la fuerte contención del mercado cambiario ha sido la caída de la actividad de la Industria Automotriz venezolana y sus sectores conexos (autopartistas). Es una situación donde mejor se refleja la distorsión que produce en el mercado los controles de precios: el precio de los vehículos nuevos es más bajo que el de los usados. Mientras las listas de espera para la adquisición de un automóvil nuevo crecen y el ciclo de espera en promedio se extiende a más de siete meses, los negocios de vehículos de segunda mano lucen abarrotados. Es por ello que hemos opinado que la inflación es relevada por la escasez. El mercado automotriz es un buen revelador de lo que acontece en el país, un vehículo es en Venezuela, al mismo tiempo, status, refugio de valor y una necesidad básica. Si el auto usado gana valor, el mismo se transforma en un refugio de valor para la familia, en una Nación donde el ahorro es penalizado, pues es la norma el mantenimiento eterno de tasas de interés negativas, de manera que el patrimonio familiar se protege con la posesión de un auto. Así como en México el sueño de una familia es poseer una vivienda de bloques, en Venezuela lo es la posesión de un vehículo, el que tiene un automóvil hasta se le facilita encontrar pareja, es status, es símbolo de fertilidad y supervivencia. En Venezuela, el servicio público de transporte es uno de los peores de América Latina, e inseguro, no sólo por los accidentes (por abuso de los conductores o mal estado de las unidades), sino por los atracos a que son sometidos los usuarios por la delincuencia, esta es la evidencia que nos conduce a la hipótesis de que en este bello país tropical el mercado automotor es un buen indicador de coyuntura y de las distorsiones estructurales de la economía venezolana.

Las colas, las colas constituyen una buena fuente de información para el análisis de economías con distorsiones en el sistema de precios relativos. Dos sectores llaman la atención: el de la producción de soluciones habitacionales y el de atención médica. Al Sector Construcción se le quiere forzar a producir soluciones, en un ciclo de producción que requiere mínimo 24 meses, si la inflación por año se ubica en 20 %, el impacto anualizado de costos para el período es de 48%, con esa incertidumbre cómo se proponen precios para el bien final sin error de predicción, cómo evitar pérdidas o ganancias extraordinarias. Por otra parte, se presiona a la socialización de los servicios de salud y se privatiza (se asegura) el financiamiento de la demanda, cómo ajustar la disparidad entre demanda y oferta, igualmente como podemos garantizar el flujo de efectivo necesario para sostener decentemente la infraestructura e intangibles necesarios para la realización del acto médico.

El socialismo exitoso (China, India, Chile, países nórdicos, España), ha sido incompatible con la inflación y con la escasez, resulta imposible, utópico planificar con la inestabilidad. Los socialismos exitosos lo han sido, no destruyendo el mercado, sino administrando sus fallos, no destruyendo el capital sino acumulándolo, no destruyendo el patrimonio de las familias sino acrecentándolo. El futuro de un país se construye promoviendo una poderosa clase media emprendedora, ampliándola, extendiéndola, no proletarizándola, al revés hay que “desproletarizar” la pobreza y, empoderar al venezolano para permitirle realizarse como ciudadano emprendedor, dueño de su de su destino.

El enlace para la descarga de este documento es:

http://www.franciscocontreras.com.ve/Archivos/Sexto_reporte_inf_Jun_09_v93.pdf

Francisco J Contreras M

http://www.franciscocontreras.com.ve
http://franciscojcontrerasm.blogspot.com
http://www.franciscojcontrerasm.com/prospectiva
acad@franciscocontreras.com.ve

[1] http://www.bcv.org.ve/excel/4_5_7.xls?id=410
[2] http://www.ciea.org.ve/noticias.asp?idnoticia=44