11 mayo 2010

LA REFORMA A LA LEY DE ILICITOS CAMBIARIOS (Domingo Sifontes)

dsifontes@uc.edu.ve

@dsifontes

Como es bien sabido por todos, la semana pasada el dólar llegó a niveles que generaron reacciones por parte del gobierno y la población en general. Ante una situación que se veía venir-excepto para el gobierno-, el Ejecutivo decidió echarle un "para'o" al asunto y hoy vía legislativa se decidió discutir la reforma a la Ley de Ilícitos Cambiarios (suena raro eso de: el ejecutivo, vía legislativa, pero como estamos en Venezuela, ya sabemos que quiere decir eso).

La matriz del Gobierno Nacional es que finalmente la escalada del dólar en el marcado de permuta se debe a que los empresarios burgueses están especulando y eso genera inflación, todo esto, como parte de un plan orquestado para finalmente desestabilizar la gestión de gobierno. En este sentido, la reforma a la L.I.C tiene como objetivo principal, frenar la escalada de la divisa extranjera y por lo tanto frenar las pretensiones burguesas de los empresarios apátridas.

De esta forma, la reforma planteada establece como punto neurálgico lo siguiente:

"Artículo 2. Se propone modificar el artículo 9 de la ley vigente, el cual queda redactado de la siguiente forma:

Artículo 9. Es competencia exclusiva del Banco Central de Venezuela, bien en moneda, bien en títulos valores realizada con el objeto final de obtener para sí o para sus clientes la liquidación de saldos en moneda extranjera por la enajenación de los mismos en una oportunidad previa a su fecha de vencimiento, la venta y compra de divisas por cualquier monto. Quien contravenga esta normativa está cometiendo un ilícito cambiario y será sancionado con multa del doble del monto de la operación o su equivalente en bolívares.

Quien en una o varias operaciones en un mismo año calendario, sin intervención del Banco Central de Venezuela, compre, venda o de cualquier modo ofrezca, enajene, transfiera o reciba divisas entre un monto de diez mil dólares (US$ 10.000,00) hasta veinte mil dólares de los Estados Unidos de América (US$ 20.000,00) o su equivalente en otra divisa, será sancionado con multa del doble del monto de la operación o su equivalente en bolívares.

Cuando en el caso señalado anteriormente, el monto de la operación sea superior a los veinte mil dólares de los Estados Unidos de América (US$ 20.000,00) o su equivalente en otra divisa, la pena será de prisión de dos a seis años y multa equivalente en bolívares al doble del monto de la operación.

Sin perjuicio de la obligación de reintegro o venta de las divisas ante el Banco Central de Venezuela, según el ordenamiento jurídico aplicable."

Ante semejante cambio, se plantea un nuevo escenario en materia de mercado cambiario que podría resumirse en lo siguiente:

  • El BCV pasa a ser una especie de CADIVI del dólar permuta (paralelo)
  • Los montos establecidos son muy bajos para un año, lo que traerá como consecuencia que tanto las personas naturales (pequeños importadores), como las personas jurídicas (medianos y grandes empresas) buscarán mecanismos de adquisición de divisas para continuar con sus actividades. Esto generaría una elevada demanda y la creación de un mercado negro en el cual con absoluta seguridad se transará la divisa extranjera a niveles nunca antes observados en la economía venezolana
  • Las casas de bolsa son las más afectadas con la nueva normativa debido a que realmente lo que se está haciendo es restringir las operaciones a través de estas.
  • La norma incentiva que muchas empresas comiencen a abrir portafolios en casas de bolsa a nombre de personas naturales (por ejemplo sus empleados) para poder adquirir divisas y esto a su vez podría generar un mercado de venta de cupos para portafolios en las casas de bolsa. Esta situación reeditaría las prácticas hechas en el segundo gobierno de Rafael Caldera con los cupos de viajero y las agencias de viaje.
  • De cumplirse lo planteado anteriormente, las casas de bolsa tendrán un aumento en su clientela como nunca antes en los últimos 10 años. Esto supondría un escenario favorable para las casas de bolsa, sin embargo, los costos transaccionales implicados en este mecanismo harán que las CB no se sientan cómodas con el nuevo escenario, precisamente porque se generará un volumen de trabajo que anteriormente no tenían, precisamente porque el mecanismo era bastante más sencillo.
  • La reforma a la L.I.C no obtendrá los resultados esperados porque sencillamente el dólar permuta no cederá ante dicho mecanismo.
  • Una vez más se ratifica que en Venezuela se INTENTAN RESOLVER PROBLEMAS SIN ENTENDERLOS.

06 mayo 2010

EL PROBLEMA INSTITUCIONAL VENEZOLANO (Econ. Domingo Sifontes)

Autor: Profesor Domingo Sifontes

dsifontes@uc.edu.ve

@dsifontes


Para nadie es un secreto que el país vive días difíciles, de mucha incertidumbre y posiblemente de desesperación. La actualidad política y económica del país genera un ambiente pesado, difícil de asimilar, que por más que se entienda, siempre producirá indignación.

La lista de problemas que los venezolanos enfrentan en la actualidad no es pequeña y si se intentan jerarquizar, se podría generar un problema adicional, sin embargo, hay uno de ellos que es de vital importancia para entender de mejor manera la situación actual del país y este es: el cumplimiento de la norma (enforcement).Si se asume la concepción de North sobre las instituciones, aquella que reza (palabras más, palabras menos): "son las reglas de juego que constriñen la conducta de los individuos",la pregunta clave aquí es: si existen reglas de juego(porque en el país existen), por qué no se respetan?.

Responder esta sencilla pregunta puede llevar años de estudio y reflexión, sin embargo, se intentará dar una breve aproximación para lograr entender cómo y por qué en un país rico en recursos naturales y donde la gente cree que es cheverísima, las normas formales, es decir, las leyes NO SE CUMPLEN.

Cualquier análisis al respecto, pasa por entender la noción de los incentivos en la generación de políticas públicas de cualquier tipo. En economía se afirma, sin ninguna duda y sin ningún pudor, que los agentes responden a incentivos. Esto quiere decir que la gente no es ni buena ni mala perse, con lo cual, para que las normas se cumplan hay que generar INCENTIVOS. En Venezuela los conductores no respetan los semáforos porque es muy barato no hacerlo, existen actos de corrupción porque sencillamente NO HACERLO es mal negocio, se incrementan los robos y el homicidio porque realmente la impunidad abarata los costos de este tipo de delitos.

Hacer cumplir las normas establecidas es el gran reto que todo gobierno a cualquier nivel: municipal, regional y nacional tiene en este país. Esta visión reconoce entonces que en efecto el problema no son las leyes, sino, la gente y los incentivos que se generan para el no cumplimiento de la misma. Sin embargo, hay que tener claro lo siguiente: la ley puede ser perfecta pero si no se cumple, no sirve de nada, entonces aquí el problema es la gente. Por otra parte, puede ser que la norma genere incentivos perversos y que el mismo cumplimiento de la norma permita comportamientos socialmente criticables, en este caso, el problema no es la gente sino la norma.

Si se parte de la idea que las leyes son las adecuadas para el objetivo que se establecieron, entonces, queda la gran pregunta ¿cómo hacer que se cumpla? ¿Por qué en Venezuela, generalmente la ley es letra muerta? Desde la óptica de los incentivos, la respuesta es: elevar los costos de transgredir la norma es la vía para que esta se cumpla. La forma de hacerlo, es una discusión de política pública como tal, es decir, de diagnóstico del problema y diseño-aplicación de soluciones. En este sentido, es IMPORTANTÍSIMO, entender bien el problema que se intenta resolver, lamentablemente Venezuela ha sido un experimento en el campo de políticas públicas y generalmente se intenta RESOLVER UN PROBLEMA SIN ENTENDERLO.

El no cumplimiento de la norma es uno de los tantos problemas institucionales que afectan al país, comenzar por estudiar seriamente ese aspecto sería un gran comienzo para poder pensar que las cosas en este país pueden cambiar, de lo contrario la indignación aumentará cada día más.


CON MOTIVO DE AUMENTO SALARIAL

El aumento salarial no puede ser visto de manera aislada, tiene que serlo en un contexto más amplio donde reflexionemos sobre su interrelación con el crecimiento económico, el desempleo y la pobreza. En nuestra perspectiva los aumentos salariales por decreto son tan solo un paliativo que se utilizan mientras se diseña una verdadera política económica de mediano y largo plazo. Igual que la droga para el adicto que disfruta instantes de ilusión mientras se daña física y espiritualmente, el gobernar por decreto crea ilusiones en el pueblo que a la larga destruyen su capacidad de asombro y sufrimiento, y hace a los gobernantes mas adictos al poder discrecional, olvidando que una Gran Nación no se construye con unos pocos sino con todos.

Desde mediados de los setenta hasta el presente hemos tenido inflación y más inflación, aumentos y más aumentos de salarios por decreto, en una carrera sin fin en la cual los salarios jamás alcanzan el ritmo de los precios. Por otra parte, es asombroso como en los últimos tiempos Venezuela resulta ser uno de los pocos países de América Latina donde ha sido imposible alcanzar estabilidad monetaria y cambiaria.

El sentimiento de postración social e individual del venezolano se profundiza más aun con las dificultades para encontrar un empleo estable y permanente en el sector productivo. El empleo se mantiene a duras penas gracias a decretos de inamovilidad laboral, cada más frecuentes, de hecho permanentes. Quien dude de la situación de crisis de los venezolanos puede constatarlo con sus propios ojos en las calles de las ciudades, donde pululan toda clase de indigentes mujeres, niños, ancianos, jóvenes, al acecho bien para cuidar carros, pedir limosnas o para apropiarse de algo que no le es suyo.

Más temprano que tarde la gente percibirá que aun cuando sus ingresos aumentan por decreto, paradójicamente compran menos que cuando ganaban menos, pero agarrando aunque sea fallo y después veremos. Así la inmensa mayoría se proletariza, se hunde económicamente y acelera su tránsito hacia la miseria, de nuevo el protagonista de nuestra conversación: la pobreza. Hay que entender que un aumento salarial no compensado con productividad se convierte en alza de precios, la única forma de aumentar el poder adquisitivo de la gente es produciendo mas, con crecimiento económico, pues no se puede repartir lo que no existe.

El aumento salarial se traslada a los precios de los bienes y servicios, con cada aumento de precios aumenta la presión tributaria, como las empresas son agentes de retención, se generan impuestos adicionales, más ISLR más IVA, la recaudación es mayor. Se genera mayor tributación con menor poder de compra, es por ello que la inflación se transforma en una manera mas de arrebatarle poder de compra del bolsillo al venezolano, hay que convencerse de que la inflación es un impuesto más, pues permite transferir recursos desde nuestros bolsillos hacia el fisco.

Cualquier iniciado en economía sabe que si el gobierno gasta más allá de sus ingresos, es inevitable la inflación y que si además ese gasto no se orienta a la inversión y se asigna discrecional y caprichosamente, tendremos no solo inflación, sino también desempleo. Hay que tomar conciencia de que ningún aumento salarial por decreto compensa el deterioro ocasionado por la inflación acumulada, todo lo contrario la agudiza. Los verdaderos aumentos en el poder adquisitivo se alcanzan cuando en un país aumenta la inversión, el empleo y la productividad, lo demás es pura ilusión, y estos eventos solo ocurren si hay confianza, gasto público productivo e instituciones.

01 mayo 2010

SOBRE LA MANIPULACIÓN DEL DISCURSO POLÍTICO EN VENEZUELA

A comienzos de esta semana nos sorprendió el alto nivel del debate realizado entre los candidatos presidenciales de Colombia. Estamos acostumbrados en la mayoría de las naciones latinoamericanas, y más particularmente en nuestra Venezuela, al uso extenso e intenso de falacias para tratar de convencer a los electores. Nuestros debates están cargados de ataques a la persona y no organizados alrededor de la argumentación sobre las ideas y propuestas de gobierno.

En el caso particular de Venezuela la falta de consistencia en el discurso se observa cuando se pretende endosar a ideologías y escuelas de pensamiento argumentaciones que no se corresponden con las fuentes originales. En la retórica política venezolana se permite afirmar que Jesucristo y Simón Bolívar fueron socialistas, de la posibilidad de crear un "hombre nuevo" a través de la ingeniería social, de presentar a la teoría del valor trabajo como la última realización del marxismo, del intento de mostrar como democracia al pensamiento único y control hegemónico de los poderes públicos.

Las fuentes de creación más importantes del marxismo contemporáneo ofrecen sus explicaciones de manera académica y no con un lenguaje de evangelización política: Roemer en los temas políticos, Przworski en temas de democratización y Elster en teoría económica del comportamiento humano; no es la práctica populachera, ideologizada y panfletaria bien diferente del socialismo del siglo XXI de dudosa filiación marxista. El mismo Przeworski opina sobre la traición del comunismo a la clase obrera, y del cómo llega a concluir que es marxista mas no comunista:

"I saw communism as a bureaucratic regime that betrayed the working class. I never had pro-communist sympathies; I was a Marxist opponent of communism. As I mentioned earlier, this got me into trouble in Poland in the mid-1960s when I participated in a study group that criticized the communist party for oppressing workers. I found myself at the extreme opposite side of this coin, so to speak, when, in the early 1990s, I saw that neo-liberal economic policies were not, in fact, an application of neo-classical economic theory.

There is no support in neo-classical economics for neo liberalism. As you can see from these examples, I went to the sources and tried to distinguish theory from ideology. So, I was an anticommunist and also a Marxist." (1)

Esa evolución reciente del marxismo define de manera clara sus criterios de demarcación que facilitan la refutación y la argumentación académica. Hay un gran esfuerzo que permite el dialogo al expresar las teorías en forma consistente, clara y rigurosa más allá del proselitismo político.

En nuestra opinión en el socialismo del siglo XXI se elude todo planteamiento académico sujeto a reglas, en virtud de que su ideología posiblemente esté más emparentada con el autoritarismo con el nacional socialismo y con el fascismo italiano que con los ideales que pretende divulgar.

En el último número de la revista "Cuadernos", de la Asociación de Profesores de la Universidad de Carabobo (APUC), el Profesor Frank López ofrece un interesante escrito donde se identifica una relación entre ideas sobre la Educación como política de Estado donde el análisis devela como detrás de un lenguaje aparentemente marxista se esconden aproximaciones propias del nacionalsocialismo y del fascismo (hemos incluido en un post de esta bitácora extractos del mismo).

Una documentación sobre el marxismo analítico puede ser revisada en los siguientes enlaces:

http://ddd.uab.cat/pub/papers/02102862n50p155.pdf

http://www.insumisos.com/lecturasinsumisas/CULTURA%20Y%20DEMOCRACIA%20DE%20PRZEWORSKI.pdf

http://www.independent.org/pdf/tir/tir_02_2_wohlgemuth.pdf

http://www.fljs.org/uploads/documents/OxfordConference.Short.pdf

Las fuentes bibliográficas de referencia fundamental:

J. Roemer, Analytical Marxism, Cambridge UP, 1986.

A. Przeworski, "marxismo y elección racional', en: Zona Abierta, No. 45, España, octubre diciembre de 1987.

J. Elster, Tuercas y tornillos, Gedisa, Barcelona.

_____________________

(1) http://politics.as.nyu.edu/docs/IO/2800/munck.pdf

EL ESTADO DOCENTE, FASCISMO Y NACIONAL SOCIALISMO EN VENEZUELA (Soc. Frank López)


"A cada hora de cada día, puedo

decirles en qué página del libro

cada escolar en Italia está estudiando"

Benito Mussoline


Autor: Soc. Frank López

Oswaldo_lopez2002@yahoo.es

El gobierno nos ha presentado, en la Ley Orgánica de Educación recientemente aprobada, al Estado docente como la última joya pedagógica del Socialismo del Siglo XXI. El mismo Aristóbulo Istúriz Almeida, vicepresidente del PSUV y exministro de educación, nos ha dicho- en la presentación del libro del maestro Luís Beltrán Prieto Figueroa (2006) recientemente reeditado por la Fundación Biblioteca Ayacucho- que: "el Estado docente es un concepto estratégico de la política educativa del actual gobierno bolivariano y revolucionario (…) que este Estado docente tiene el deber y el derecho de regir el proceso educativo, en virtud de la naturaleza política de la educación". Y la verdad es que, contrario a lo que ha dicho el exministro, tal "concepto estratégico" del Socialismo del Siglo XXI no corresponde, para nada, a las ideas socialistas que se derivan del sistema teórico de Marx.

En la Crítica al Programa de Gotha, unas glosas marginales escritas por Marx contra el Programa del Partido Obrero Alemán presentado por Lassalle entre Abril y Mayo de 1875, como esbozo de lo que para Lassalle debía ser el socialismo como etapa de transición al comunismo (el cual puede leerse en versión digital en la dirección: http://www.marxists.org/espanol/m-e/1870s/gotha/gotha.htm o en la página 24 del primer tomo de las Obras Escogidas de Marx y Engels); en este texto, insisto, Marx se burla de esta idea lassallana del "Estado docente" (y de la educación popular) que el chavismo nos presenta ahora como la última elaboración teórica del Socialismo del Siglo XXI. A este respecto dice Marx enardecido.

Eso de "educación popular a cargo del Estado" (sic) es absolutamente inadmisible. ¡Una cosa es determinar, por medio de una ley general, los recursos de las escuelas públicas, las condiciones de capacidad del personal docente, las materias de enseñanza, etc., y, como se hace en los Estados Unidos, velar por el cumplimiento de estas prescripciones legales mediante inspectores del Estado, y otra cosa completamente distinta es nombrar al Estado educador del pueblo! Lo que hay que hacer es más bien substraer la escuela a toda influencia por parte del gobierno y de la Iglesia. Sobre todo en el imperio prusiano-alemán (y no vale salirse con el torpe subterfugio de que se habla de un "Estado futuro"; ya hemos visto lo que es éste), donde es, por el contrario, el Estado el que necesita recibir del pueblo una educación muy severa (...) Pese a todo su cascabeleo democrático, el programa está todo él infestado hasta el tuétano de la fe servil de la secta lassalleana en el Estado; o -- lo que no es nada mejor -- de la superstición democrática; o es más bien un compromiso entre estas dos supersticiones igualmente lejanas del socialismo.

De modo que Aristóbulo, ha pretendido hacer pasar el vetusto concepto del "Estado docente" por un recién elaborado concepto del Socialismo del Siglo XXI, es decir por un concepto marxista. Una pretensión que el mismísimo Marx, hace 134 años atrás, la había rechazado de manera categórica por ser, a su juicio, una idea inaceptable para el socialismo revolucionario. O sea, Aristóbulo ha engañado a los que creen en esa antigualla que se llama el marxismo, presentándoles el Estado docente como un aporte intelectual del Socialismo del Siglo XXI a la teoría marxista.

Ahora bien, ¿de dónde sacó Aristóbulo este concepto educativo? ¿A que relato o discurso corresponde el fulano Estado docente? Como sabemos, lo tomó del maestro Luís Beltrán Prieto Figueroa. Por ello es que Aristóbulo nos ha dicho -repitiendo la afirmación de Luis Beltrán Prieto- que tal modalidad de Estado ha sido una idea que él comparte con: Platón, Aristóteles, La Chalotais, Fichte, etc. Pues bien, veamos cuál es la orientación de estos personajes que sirven de inspiración a Prieto y a Aristóbulo.

En el caso de Platón y Aristóteles casi es ocioso el comentario, porque la verdad es que usar la ideas de estos filósofos como recurso de autoridad para hacernos pasar su idea del Estado Docente, desdice mucho de la formación histórica de Aristóbulo, porque en realidad es una descontextualización infantil. No tiene ningún sentido comparar el Estado de la Polis griega de más de 2.600 años, con el Estado venezolano. Y no sólo por los años transcurridos, que son muchos, sino, entre muchas razones, porque: primero, la Polis griega no podía estar regida por un Estado docente por la simple razón de que, como las verdades no habitaban en el Estado sino en el topus uranos, entonces a ellas no se podía acceder a través de la acción del Estado, sino a través de la mayeútica socrática, de la anamnesis platónica o de la peripatética aristotélica: es decir, el Estado no podía "dar" educación, lo más que podía hacer era - como sostuvo Aristóteles en La Política (1980;143) - ejercer "una vigilancia pública" sobre ésta. Distinto, por ejemplo, a lo que ocurrió con la filosofía hegeliana, porque para ésta, al ser el Estado la objetivización moral de la razón, le correspondía entonces la tarea educativa de permear, de razón y de moralidad, a todos los miembros de la sociedad: le correspondía ser un Estado educador. Segundo, porque es absurdo comparar el Estado de una sociedad esclavista, como la sociedad griega de hace XXVI siglos, con el Estado de la sociedad venezolana, que se presume democrática, participativa y protagónica: a menos que el chavismo pretenda convertirnos en esclavos y hacer del Estado un Estado esclavista. Y en tercer lugar porque, de aceptar el chavismo la idea aristotélica de que "todos los ciudadanos pertenecen al Estado", sería revelar el rostro fascista del socialismo del siglo XXI, ya que sería aceptar la consigna de Mussolini: "todo dentro del Estado, nada fuera del Estado".

También en este intento de fundamentación filosófica, Aristóbulo, como "teórico" del Socialismo del Siglo XXI, nos ha dicho además que la idea del Estado docente que ellos proponen como solución educativa es compartida con la Chalotais. Una afirmación ésta que resulta alarmante, porque, para el conocimiento de los chavistas que creen en la democracia, Louis-René de Caradeuc de la Chalotais fue un partidario del totalitarismo absolutista del siglo XVIII. Y si lo dudan pueden leer su Essaid`´education nationale, donde sostenía: "Yo reclamo para la nación una educación que sólo depende del Estado, porque los niños del Estado deben ser educados por los miembros del Estado". Es decir, una justificación del derecho del Estado absolutista (militarista) – no de un Estado democrático- de subyugar la vida y el espíritu desde las edades más tempranas de los seres humanos. Una idea, por cierto, que no dista mucho de la de Johann Gottlied Fichte, otro de los inspiradores de Aristóbulo, porque Fichte fue una de las fuentes filosóficas que nutrió la idea hitleriana del Estado racista, sobre todo en su famosos Discursos a la nación alemana (1807-1808), donde esta fuente de inspiración del chavismo y precursor del nazismo alemán defiende la supuesta superioridad de la raza aria.

De modo que, con el Estado docente, el chavismo desarrolla, no una tesis marxista, como se la pretenden vender a los ingenuos, sino una tesis militarista y reaccionaria, perteneciente al más rancio nazismo alemán. Una tesis militarista en la que el Estado tiene, como dijo el ministro de propaganda nazi Paúl Joseph Goebbels (http://quotes.libert...bels.quote.402b/ ): "El derecho absoluto para supervisar la formación de la opinión pública". Con lo cual el Estado docente se revela como un instrumento para aplastar la libertad de pensamiento, porque esta idea de una educación dirigida por el Estado no nació de una sociedad democrática sino de las entrañas del militarismo prusiano, como lo ha dicho en su texto El Estado absolutista, un historiador marxista como Perry Anderson (1994; 271). Y no de cualquier militarismo, por cierto, sino del más reaccionario de la historia, del militarismo prusiano de Federico II, porque fue en 1763, durante su dictadura, cuando apareció por primera vez la idea de una instrucción estatal, gratuita y obligatoria: reglamentada, como se sabe, en su Generallandschulreglement. Una idea que se hizo común a las mentes más acaloradas de las refriegas parlamentarias de Europa revolucionaria, como la de Condorcet, quien en la sesión de abril de 1792 la celebró con entusiasmo en la Asamblea Legislativo francesa. Y como la del dictador Napoleón Bonaparte, quien en 1806 la hizo aprobar como Ley de Educación Superior, y con la cual integró, a sangre y fuego, todo el sistema educativo público, subordinándolo de manera férrea al Estado imperial y reaccionario que había traicionado los principios democráticos de la revolución de 1789.

Por tanto, el Estado docente, como fórmula educativa del militarismo reaccionario de la derecha europea, se halla en todos los discursos educativos de los totalitarismos moderno: en el discurso prusiano de Hegel, cuando dice: "Sólo en el Estado tiene el hombre una existencia conforme a la Razón". En el fascismo italiano de Benito Mussolini, en su famosa sentencia: "A cada hora de cada día, puedo decirle en qué página del libro cada escolar en Italia está estudiando"; o en la versión de Giovanni Gentile, el teórico educativo del fascismo: "La conciencia activa y dinámica del Estado es un sistema de pensamiento, de ideas, de intereses que hay que satisfacer y de moralidad que hay que realizar. De aquí que el Estado sea, como debe ser, un maestro…"

Y, desde luego, en el discurso nacional socialista que Hitler (1920: 98) expuso en su conocida obra Mi Lucha: "El Estado debe vigilar la educación popular, evitando, que la misma sea encargada erróneamente, cumpliéndole seguir de muy cerca las actividades de la prensa…"