31 agosto 2014

Un relato mal contado entre la IV y V República

Era el año 1968 y creíamos haber tocado el fondo, había muchas razones para la esperanza, se logro tanto en nuestras universidades, en medio de un mundo que se juzgaba y juzgábamos injusto y cruel. Los tiempos idos parecían mejor, al igual que quienes vivieron en conciencia la época de la dictadura de Pérez Jiménez, ellos también pensaron que ese era el peor de los mundos. Y cada vez la rueca daba un giro, en 1973 como funcionario del Ministerio de Hacienda sentía el contraste de un país inmensamente rico, en aquel diciembre, abriéndome paso entre un fardo de obsequios que recibían los funcionarios de aduana, llegaba al pasillo solitario del despacho de la Dirección de Investigaciones Económicas, entre falsos e igualmente inexistentes logros expresados en buena retórica, donde iban y venían los proventos del erario público.
En aquellas oficinas pude sentir las palabras, como si fuera hoy de un maestro, el Doctor Edgar Sanabria, sentencias que la juventud no me permitía comprender: “Después del Gobierno de Isaías Medina, el pecado original de la naciente democracia marcará el futuro del país”, algo me dejó esta vida en un país donde el “cada vez mas de lo mismo”, deteriora mas la institucionalidad, la moral y la idiosincrasia del venezolano. Cada Mesías, cuan mas populista que el anterior, ofrece soberanía y desarrollo y cada vez creyendo que estamos al final de una travesía, comienza otra peor, donde siempre se añora un pasado, un pasado responsable de la tragedia que hoy nos abruma. Lo mal nacido de golpes y con golpes ha sido un suicidio político en este país.
Mientras las grandes civilizaciones desde el comienzo de la historia han estado signadas por su propia gente, por sus actos y albedrío en pos de una visión de país, el nuestro sigue atado a héroes, intentando reproducir el glorioso pasado, de un relato mal contado.   
Hay una convergencia desde las “buenas intenciones” socialistas en una suerte de bipolaridad en la cual por un lado va la retórica y por otro van los hechos de un aprovechamiento de cada oportunidad que se ofrezca para apropiarse de la renta petrolera. El otro lado la misma convergencia, esa bipolaridad de la cultura venezolana “buena gente y solidaria”, también declarativa, y conjuntamente los hechos de un aprovechamiento de cuanta oportunidad que se ofrezca para apropiarse de la renta petrolera. Ambos lados confluyen y crean una fuerza dilapidadora jamás vista, pues ocurre en el país de las mayores reservas de petróleo.
Las coartadas, las asesorías, las comisiones por un trabajo que no se siente y que bien vale la pena pues se hace por la patria, es en fin la banalización de la moral. Se ha creado un entramado legal donde es técnicamente inevitable estar incurso en alguna violación de la ley, reglamentos o providencias, lo cual deja abierta la oportunidad para la discrecionalidad en la justicia. La justicia, no es ciega ni imparcial, es política.
Desde estas líneas quisiera rendir homenaje al Dr. Edgar Sanabria quien en su condición de Presidente de Venezuela para 1958 sancionó la Ley de Universidades restableciendo la autonomía universitaria y la inviolabilidad de sus recintos por ningún organismo de seguridad del estado.  

30 agosto 2014

Los fallos del mercado bajo el socialismo del siglo XXI (I)

Extracto

Es notable como tiende a asociarse el mercado con el capitalismo, como si no tuviese existencia bajo el socialismo. Resulta que los llamados fallos de la economía de mercado no desaparecen con el socialismo, mas bien se acrecientan y con mayor generación de desigualdades sociales. El mercado no nace con el capitalismo, es anterior al mismo y surge en la medida que el ser humano es capaz de generar excedentes que pueden servirles a través del intercambio para obtener con mayor eficiencia los otros bienes que le hacen falta. El socialismo suma a los fallos del mercado los fallos de sus propias regulaciones.

Los fallos del mercado bajo el socialismo

Como fallos del mercado en economía se califica a las consecuencias negativas de la economía de mercado en ausencia de regulaciones, de manera sucinta la tipología de esos fallos se puede resumir en la siguiente lista:

  • Ejercicio de poder de monopolio.
  • Existencia de externalidades.
  • Asimetrías de información e incentivos perversos.
  • La provisión de bienes públicos.
  • Inestabilidad económica.
  • Desigualdad de ingresos.
Nuestra tesis es que esos fallos que se le atribuyen a la economía de mercado bajo el capitalismo, en modelos realmente existentes del socialismo se acrecientan con una mayor desigualdad de ingresos. Específicamente en modelos socialistas donde prevalecen los controles de variables resultado y la toma del sector productivo por parte del Estado.
Las variables resultado, como los precios, el empleo, la tasa de cambio, las tasas de interés, son variables de naturaleza macroeconómica que califican los resultados de la buena o de la mala gestión pública, en economía no se les puede decretar o fijar discrecionalmente sin crear efectos colaterales negativos. Una sana política regulatoria busca incidir sobre ellas a través de las repuestas del mercado.

Los fallos del inherentes al marco regulatorio del socialismo del siglo XXI

A los fallos convencionales del mercado se añaden otros que surgen del marco regulatorio del socialismo, como son los siguientes:

  • No hay una adecuada transparencia y predictibilidad en la formulación, aprobación y ejecución de las regulaciones.
  • Las normas no se someten a verdaderos debates y evaluación en términos de sus efectividad, eficiencia, efectos directos y colaterales a través del mercado, mas bien son sujetos de propaganda política y justificaciones ideológicas, impuestas por la vía del control de los poderes públicos.
  • Las regulaciones no se formulan a partir del mercado sino como sustitución del mismo. A priori se estigmatiza al mercado y se supone su sustitución por mecanismos políticos de decisión. Se ignora que el mercado es una realidad cultural y no un constructo creado por el capitalismo, y al hacerlo, se devela lo mas perverso de los fallos del mercado: los mercados negros.
  • El desconocimiento del cómo las normas afectan las decisiones del mercado tales como los precios, la competencia y las barreras de entrada y salida de mercados, afecta la productividad del trabajo y del capital, obstaculiza el desarrollo y difusión de las nuevas tecnologías y desmejora la capacidad de respuesta ante los cambios del mercado. Las regulaciones terminan añadiendo costos fijos y variables a la sociedad como un todo sin mucho valor agregado. El socialismo del siglo XXI como realidad es imposible que tenga viabilidad fuera de Venezuela, solo una renta petrolera permite que un país dedique casi todo su tiempo útil al discurso, a las colas, a actividades que no agregan valor.

El ejercicio de poder de monopolio

Existe poder de monopolio cuando un sujeto económico puede incidir sobre los precios a través de la manipulación de las cantidades producidas, de esta manera los demandantes se excluyen del mercado si no poseen suficiente poder de compra o tienen que pagar mas si lo tienen. En economías socialistas reguladas se establecen controles de precios y penalizaciones para su cumplimiento y supervisión, se añaden costos sociales y no necesariamente funcionan los controles. Con los controles se sustituye a un mercado de naturaleza económica por otro mercado con connotación ideológica que transfiere ese poder de monopolio a otros pocos, cuya discrecionalidad les permite igual o peor incidir sobre los precios, precios ahora mayores pues la actividad en los mercados negros debe cubrir el riesgo que involucran las penalizaciones. Los productos se hacen mas escasos, mas caros, con costos adicionales de búsqueda y espera en colas. En el socialismo, bajo la mano visible de la intervención, se oculta la mano invisible del mercado negro y todas sus perversidades.

Existencia de externalidades

Hay externalidades cuando las actividades de producción o de procura de bienes y servicios tienen efectos colaterales sobre terceros no involucrados en la transacción, terceros que no son compensados cuando la externalidad es negativa y que no pagan cuando la externalidad es positiva. La política pública bajo el socialismo es una máquina generadora de efectos colaterales negativos a nivel del individuo y de la sociedad. Por ejemplo, cuando existen regulaciones cambiarias sobre el valor de las divisas y también discriminación en la administración del otorgamiento de las mismas, las acciones de los agentes económicos para la obtención de divisas crean costos para los demás sin que éstos sean compensados por esos efectos, se agotan los pasajes aéreos, no por la necesidad de viajar, sino por el aprovechamiento de unas divisas obtenidas a un precio que luego son transadas a uno mayor, en los mercados paralelos del socialismo. La tragedia de las malas políticas públicas no termina allí, se agrava cuando se trata de resolver el problema sin comprenderlo: como los agentes agotan los pasajes aéreos, no para satisfacer la necesidad de hacerlo, entonces se restringen los vuelos. Como la administración gubernamental dificulta el pago de las obligaciones adquiridas con las líneas aéreas, el problema se hace mayor.

Asimetrías en la información e incentivos perversos

Los regímenes socialistas se caracterizan por el ocultamiento de información cuando no le es favorable, de modo que si los datos estadísticos sobre la inflación, el déficit fiscal o cualquier otra, dan como resultado una evaluación negativa para la gestión pública, no se publican e incluso es posible que hasta altos funcionarios reconozcan que la información no se divulga porque puede dársele un uso político. Una estrategia usual bajo el socialismo es crear vacíos en la información requerida para efectuar trámites burocráticos ante el gobierno, a discrecionalidad de cada funcionario se deja la potestad de informar de manera clara y precisa sobre los recaudos necesarios, con lo cual el cumplimiento de obligaciones ante los ciudadanos se retrasa o se hace imposible a menos que recurra a la contratación de servicios de gestoría. Estas asimetrías no solo destruyen valor social al generar gastos que no tienen contrapartida en mayor producción o en mayor eficiencia de los servicios públicos, sino que crean incentivos perversos pues se remunera mejor una gestoría que una actividad productiva. Uno de los incentivos perversos de mayor impacto es el que se deriva del sesgo anti empresarial en el manejo de los conflictos laborales que en conjunto con la inamovilidad laboral promueve el ausentismo y la improductividad del trabajo, la remuneración del trabajador no aumenta cuando agrega mas valor sino cuando trabaja menos.

24 agosto 2014

La formulación de indicadores de desempeño en organizaciones sin fines de lucro (II)

 

Extracto

Hemos definido los alcances y propósitos de los indicadores de gestión en términos de inductores e  impactos externos. Ahora vamos a identificar los planos de control a través de un Marco Ordenador Dinámico (MODI) que sirve de enlace, por un lado, entre eventos, temas, acciones estratégicas e indicadores y por otro (horizonte de largo plazo), entre las perspectivas e indicadores del Balanced Scorecard (horizonte de corto plazo).

1. El Marco ordenador dinámico (MODI) como sistema de indicadores de control de gestión


Fase 1: Acopio de información fundamental

Una condición fundamental para el proceso de formulación y construcción de mecanismos de control en un sistema, consiste en disponer tanto de un dispositivo estratégico con objetivos claros, precisos, cuantificados, como de un conjunto de actividades claves que se desarrollarán para lograr los objetivos propuestos. Sin esta definición no es posible conocer el punto de llegada, ni las características del resultado que se espera. Se entiende por cuantificar un objetivo la acción de asociarle patrones que permitan hacerlos verificables.

Fase 2:Identificación de los contextos rutinarios y no rutinarios

En el diseño de un sistema de control de gestión, a través de indicadores de medición de desempeño, es necesario hacer un discernimiento entre lo rutinario y lo no rutinario. Para efectos de este trabajo demarcaremos como rutinario aquellos eventos o temas repetitivos en ciclos inferiores a un año, son la base del control de gestión a través de la herramienta conocida como “Balanced scorecard”, cuya traducción al español es “cuadro de mando integral” o “tablero de mando integral”. Lo no rutinario corresponde a eventos o temas no repetitivos, cuyo productos o resultados finales se alcanzan el lapsos mayores a un año, es el plano de control estratégico de una organización. El horizonte temporal de una organización está constituido por una secuencia de pasado, presente y futuro, solo a escala cronológica humana es que se hace posible delimitar esa secuencia, el campo de acción estratégica se reduce al presente y a los recursos disponibles, lo demás es tan solo una exploración  creativa del futuro para decidir hoy.

Fase 3: Definición del Marco Ordenador Dinámico

La segunda fase, de definición del marco ordenador, se inicia con la identificación de los  temas estratégicos, o los objetivos estratégicos de la organización. Podemos enunciar como aproximaciones conceptuales de los mismos:
  •  El número limitado de áreas en las cuales, los resultados, si son satisfactorios, aseguran un desempeño competitivo exitoso para la organización. En estas áreas las cosas deben ir bien para que los resultados sean exitosos o en caso contrario, el desempeño no satisfará las expectativas. Por lo anterior, son áreas que requieren cuidadosa y constante atención de la gerencia
  • Los factores internos o externos a la organización que deben ser identificados y reconocidos porque soportan o amenazan el logro de los objetivos de la organización e incluso su existencia. Requieren de atención especial para evitar sorpresas desagradables o la pérdida de oportunidades. Pueden ser internos o externos, positivos o negativos en su impacto
  • El conjunto de condiciones y actividades del sistema, suficientes y necesarias para asegurar el logro de los objetivos específicos del sistema, y que por lo tanto deben estar bajo control.
  • De acuerdo a lo definido en este documento, interesa trabajar en dos niveles de la organización: el corporativo, en el que se dispone del conjunto de indicadores institucionales de resultados e inductores y el funcional, en el que aplican los indicadores asociados a las unidades de apoyo y a las ejecutoras. Un marco ordenador dinámico comprende dos planos: el largo plazo (dispositivo estratégico) y el corto plazo (Balanced scorecard), ambos deben guardar armonía en términos de orientación y ejecución.

Fase 4: Asociación entre temas estratégicos, perspectivas y unidades organizacionales

Una vez identificados los temas estratégicos y definido el marco ordenador, se deben establecer para cada una de las perspectivas que los componen, los indicadores que servirán como mecanismo de monitoreo y control. Para realizar la definición de cada indicador debemos partir de la identificación del tipo de control que se desea realizar sobre el temas estratégicos, de esta manera se establece la naturaleza del indicador a construir. Una vez definida la naturaleza del indicador, se procede a identificar las variables del sistema que serán evaluadas periódicamente para calcular el indicador. Por ejemplo cuando el tema estratégico se refiere a una condición de entrada, las variables estarán determinadas por los atributos de los elementos de entrada que son necesarios controlar, verbi gratia como eficiencia la siguiente ecuación:
Indicador de eficacia =  Atributo a medir / Valor esperado
Estos indicadores deben ser asociados con las perspectivas del BSC y con las unidades organizacionales referentes en términos de productos, procesos, resultados (intermedios y finales).
Con base en la explícita consideración de los componentes del Plan Estratégico, se muestra la asociación entre los temas estratégicos institucionales en el contexto del Plan, las perspectivas del BSC inicial a implantar y las unidades organizacionales con las que se relacionan. A modo de ejemplo, la síntesis de esta actividad puede conducir a las siguientes asociaciones: 
Podemos recurrir al enfoque de sistemas, en particular al concepto de recursividad, mediante el cual podemos descomponer el sistema en el conjunto de las actividades primarias que lo conforman.
Durante este proceso de descomposición del sistema en sus procesos primarios, debemos asegurar que cada uno de los procesos identificados cumple con todas las características de un proceso primario, para poder catalogarlo como tal. Estas características son:

  • Cuentan con una especificación precisa de la salida esperada (en términos de cantidad, calidad, o marco de tiempo).
  • Poseen “algo” que les es propio y los diferencia de los demás. Es decir, expresan de manera clara el valor que agregan a las salidas esperadas del sistema. Para lograr ese algo deben utilizar los recursos disponibles, consumir parte de los materiales (energía) de entrada, y contar con un proceso de transformación claro.
Luego por la configuración de los procesos, relaciones jerárquicas y productos de cada unidad, se obtiene como resultado el despliegue de esos temas estratégicos y su asociación con las perspectivas del BSC, como ejemplo:

Fase 5: Formulación del sistema de indicadores

Una vez identificados los procesos primarios en los cuales se descompone el sistema, debemos verificar las condiciones de suficiencia y necesidad, para descartar del conjunto de actividades identificadas las que no son necesarias y adicionalmente establecer si falta alguna. Cumplido este paso, podemos afirmar que el proceso de verificación constituye uno de los factores claves de éxito del sistema.
Cuando el tema estratégico se refiere a un proceso primario y la naturaleza del control más apropiado es de eficiencia, las variables estarán relacionadas con el uso de los recursos por parte del proceso, como se presenta en la siguiente ecuación:
Indicador de eficiencia de proceso = (1- % de desperdicio) / Consumo de materias primas.
Cuando el tema estratégico se refiere a un proceso primario y la naturaleza del control más apropiado es de eficacia, las variables estarán relacionadas con el cumplimiento de los resultados esperados por parte de dicho proceso tal como se presenta en la siguiente ecuación:
Indicador de eficacia de proceso = Valor de atributo de salida de proceso / valor esperado
Los indicadores serán mecanismos útiles de control si pueden ser comparados con valores de referencia establecidos previamente. Estos valores de referencia se definen a partir de los objetivos y las condiciones del sistema que se desea monitorear y controlar. Los valores típicos de referencia son:

  • Estado: Valor inicial o actual de un indicador.
  • Umbral: Es el valor del indicador que se quiere lograr o mantener.
  • Rango de gestión: Es el espacio comprendido entre los valores mínimo y máximo aceptables, que el indicador puede tomar.
A partir de la información derivada de las fases anteriores y de la aplicación de las nociones conceptuales precedentes (esencialmente eficiencia, eficacia, efectividad y excelencia) se formulan los indicadores simples y compuestos, por unidad organizacional y por perspectiva. Para esta actividad se requiere el llenado de la “cédula del indicador”.

2.  Requisitos para la formulación de los indicadores de desempeño

Los requisitos básicos que deben cumplir los indicadores de desempeño para una correcta definición son:
  • La pertinencia, esto es, que deben referirse a los procesos y productos esenciales del programa, de modo que reflejen íntegramente el grado de cumplimiento de sus objetivos.
  • La precisión, es decir, los indicadores deben ser precisos y de fácil interpretación.
  • Las actividades o unidades que se escojan para ser medidas deben ser comparables de un momento del tiempo a otro (semestralmente, anualmente, trimestralmente, etc.).
  • Los indicadores deben ser independientes y responder principalmente a las acciones desarrolladas por el programa. Se debe evitar usar indicadores que puedan estar condicionados en sus resultados por factores externos, tales como la situación general del país o la actividad conexa de terceros, sean estos públicos o privados.
  • Los indicadores deben tomar en cuenta las situaciones extremas – no para promediarlas y esconder por este medio las falencias de algunas de las unidades o elementos del sistema -, sino por el contrario, para sugerir indicadores específicos para cada elemento, especialmente cuando sus resultados sean demasiado divergentes con los otros.
  • La información que sirva de base para la elaboración de indicadores debe ser recolectada a un costo razonable y con la garantía de confiabilidad necesaria.
  • Respecto al número y calidad de los indicadores, en un sistema de evaluación de programa hay que tener en cuenta que siempre debe existir un balance entre los requerimientos de simplicidad y de comprensión. Los indicadores deben cubrir los aspectos más significativos de un programa, pero su número no puede exceder la capacidad de análisis de quienes los van a usar.
  • Los datos básicos de los indicadores deben ser sustentados en sistemas que puedan ser auditados. Por lo tanto, los sistemas de recolección de información, regulares o más complejos deben quedar establecidos en los Medios de Verificación, al momento de definir el indicador.

3.  Aspectos a Considerar

Por otra parte, la identificación y elaboración de indicadores requiere tener en consideración y precisar los aspectos y elementos que se señalan a continuación:

  • Temporalidad. La identificación de los indicadores de desempeño debe considerar el momento en que los diferentes resultados deberían ocurrir, dependiendo de la naturaleza de los objetivos (procesos / productos / resultados), y por tanto comenzar a medirse. De este modo, cada indicador deberá tener un año de inicio de su medición y una determinada frecuencia de ésta (trimestral, semestral, anual, bianual, etc.). Esto es particularmente importante en el caso de productos (bienes o servicios) cuyos resultados son de mediano y largo plazo en relación a los años de su implementación, y por tanto, si bien es posible identificar indicadores éstos no podrán ser medidos en lo inmediato. No obstante, su identificación orientará la definición de los procesos y desarrollos necesarios para obtener la información para las mediciones, cuando sea técnicamente recomendable realizarlas.
  • Fuentes de información. Una vez identificado los ámbitos en los que se deben elaborar indicadores, es necesario identificar los requerimientos en relación a la obtención de información para efectuar las mediciones. Estos requerimientos podrían referirse a:
  • Sistemas de Información, lo que implica utilizar la información disponible, perfeccionar los procedimientos de recolección de información existentes o diseñar nuevos procedimientos de recolección de información.
  • Instrumentos de Medición de resultados finales, por ejemplo en el caso de educación se requiere diseñar o rediseñar instrumentos de medición de calidad de la educación, mientras que el caso de programas de fomento deportivo se requiere el diseño de instrumentos que midan la existencia de destrezas y habilidades deportivas.
  • Estudios, lo que significa efectuar estudios de tipo cuantitativo y/o cualitativo, los que a su vez podrían ser muestrales, universales, etc., o eventualmente evaluaciones de aspectos específicos del programa. La fuente de información señalada en a) ocurre cuando la información requerida para las mediciones constituye información que, razonablemente, debe formar parte de los procesos regulares de gestión de los programas o iniciativas, y por tanto obtenerse a través de instrumentos de recolección de información que formen parte de las actividades del programa, ya sea a nivel censal o muestral, recogidos como estadísticas del programa, a través de encuestas, pautas de observación, etc., dependiendo del aspecto a medir. En estos casos las fuentes de obtención de información son identificables, aunque no estén disponibles, y por tanto deben ser diseñadas o rediseñadas con el objeto de obtener las mediciones. La periodicidad de las mediciones en estos casos pueden tener una mayor frecuencia (anual, semestral, trimestral, etc.). Por otro lado, b) y c) ocurren cuando el ámbito de la medición es más complejo, requiriéndose por lo tanto de procesos también complejos y costosos de recolección y procesamiento de la información a través de la aplicación de metodologías específicas, para lo cual deben efectuarse estudios o evaluaciones. Si este es el caso quizás las mediciones no podrán obtenerse a través de procesos regulares de obtención de información, afectando también la periodicidad de medición de los indicadores. En estos casos es altamente recomendable identificar el o los momentos más oportunos para efectuar las mediciones, atendiendo a lo señalado anteriormente en el punto de temporalidad.
Teniendo en consideración los elementos anteriores, la elaboración de indicadores debería permitir disponer de indicadores factibles de medir, en momentos adecuados al desarrollo del programa y por tanto de los beneficios esperados de él, y con una periodicidad que equilibre adecuadamente las necesidades de información con los recursos (técnicos y financieros).
Finalmente, en situaciones quizás excepcionales, pudiera ocurrir que no exista una metodología que mida razonablemente los efectos de un programa o componente, o bien esta sea lo suficientemente costosa de manera que no sea recomendable su utilización en comparación con el monto del programa y/o los vacíos de información que pretende llenar (los beneficios de obtenerla).
De esta forma, una adecuada presentación de indicadores deberá contener el nombre del indicador, su algoritmo de cálculo identificando claramente la unidad de medida, la periodicidad de la medición y una identificación de la fuente de información.

4.  Ejemplo de formato a utilizar para la formulación del sistema de indicadores de control de gestión

Cédula del Indicador
Parte I
Parte II   Series de Tiempo que aplican al indicador
Parte III  Definición del Indicador
En el caso de una formula, se debe definir una cédula de indicador para cada insumo.
Parte IV Parámetros de Control del Indicador